miércoles, 28 de octubre de 2009

A QUE LLAMAMOS VISCOELASTICA?


El material viscoelástico fue desarrollado por la nasa con unas propiedades completamente innovadoras y con la intención de aliviar la presión que los tejidos podían llegar a producir en el cuerpo de los astronautas durante el despegue de la nave espacial. Este tipo de material sintético nació en los años 60, aunque fue a principios de los 90 cuando los investigadores lograron incorporarlo al uso doméstico.
Este material se utiliza hoy en día en el del automóvil, de la construcción, textil del mobiliario, del deporte y del ocio. En especial, destaca su uso en hospitales, puesto que al no producir ningún tipo de presión sobre el cuerpo, la viscoelástica se emplea en productos sanitarios como prótesis y colchones adaptables para personas con dolencias lumbares o cervicales, con zonas corporales inflamadas o delicadas, o para personas que pasan mucho tiempo en la cama y necesitan un equipo de descanso adaptable.
El uso de la viscoelástica en el sector del descanso está cada vez más arraigado debido a que las prestaciones que ofrece son actualmente las más recomendadas para un descanso saludable: firmeza media combinada con adaptabilidad. Sin embargo, hay que saber diferenciar entre los distintos tipos de viscoelástica y conocer las características y densidades que ofrece cada una de ellas para poder valorar un equipo de descanso.
Colchones viscoelásticos
El uso de la viscoelástica en el sector del descanso está cada vez más arraigado debido a que las prestaciones que ofrece son actualmente las más recomendadas para un descanso saludable: firmeza media y adaptabilidad. Hay distintos tipos de viscoelástica, y vamos a conocer las características y densidades que ofrece cada uno de ellos para poder valorar un equipo de descanso.
Principalmente se utilizan dos tipos de material viscoelástico para la fabricación de colchones: viscoelástico espumado o moldeado.
El viscoelástico espumado es el que comúnmente se denomina "de célula abierta" y generalmente es el más económico. Para la fabricación del espumado se vierte el viscoelástico en una superficie abierta y se le añade un producto químico que, al reaccionar con el aire, crece sin limitaciones. Tras este proceso, el bloque viscoelástico se corta en la medida deseada. En el viscoelástico espumado la circulación del aire es más rápida que en el moldeado porque el poro es más grande, pero una desventaja es que se reduce la sensación viscoelástica.
En el viscoelástico moldeado el proceso de fabricación se distingue del espumado en que la reacción química entre los distintos elementos se realiza en un molde cerrado. El resultado es un material de poro más pequeño donde la circulación del aire es más lenta y la sensación viscoelástica es mayor. Sin embargo la viscoelástica de molde casi no transpira y por eso la sensación de calor y agobio puede ser notable.
La ventilación de este tipo de material es muy ventajosa, puesto que no necesita una transpiración especial como la que precisan otros tipos de colchón (como los de látex natural), ya que el viscoelástico es un material sintético y poroso, por lo que transpira por sí mismo y no presenta problemas de humedad.
Por otra parte, existe otro tipo de material viscoelástico de última generación, el viscoelástico natural. En la búsqueda por nuevos materiales respetuosos con el medio ambiente, algunos laboratorios europeos han eliminado hasta un 30% de componentes derivados del petróleo y los han sustituido por otros de origen vegetal, obteniendo un producto más ecológico y de olor más natural. Aunque estas aportaciones son recientes, algunas marcas están consiguiendo excelentes resultados con los productos que contienen este tipo de material.
La densidad del material viscoelástico se traduce en la cantidad de material que contiene por cada metro cúbico (Kg/m3). Dependiendo de la densidad del viscoelástico utilizado para la fabricación de colchones, éstos ofrecerán unas prestaciones u otras.
Podría decirse que a mayor densidad, mayor sensación viscoelástica y mayor grado de adaptabilidad, por lo tanto, mejores resultados. Sin embargo, hay quien se decanta por una adaptabilidad media y opta por ello por una densidad media.
La densidad más baja que puede encontrarse oscila en torno a los 50-65 Kg./m3. Podríamos hablar de una densidad media cuando se trata de viscoelástica de 70-75 Kg. / m3, y de una densidad alta cuando sobrepasa los 80 Kg./m3.
Las prestaciones y densidades de este material suelen certificarlas institutos y laboratorios independientes. Es importante que un colchón disponga de los certificados que garantizan la calidad del producto y de los materiales que lo componen.
Las partes que componen un colchón viscoelástico son principalmente cuatro: la funda, el acolchado, el núcleo viscoelástico y el soporte de espuma.
La funda de los colchones puede ser desenfundable o no. Las características dependerán de la gama a la que pertenezca. La funda de los colchones de altas prestaciones suelen disponer de tratamientos higiénicos, antiácaros, antiestrés y térmicos.
El acolchado de los colchones viscoelásticos normalmente suele estar formado por 1-3 cm de material viscoelástico de densidad media, independientemente de la densidad que contenga el viscoelástico del núcleo del colchón.
Bajo el acolchado, el núcleo contiene la principal plancha del material adaptable. Los colchones viscoelásticos suelen contener entre 4 y 10 cm de este material en el núcleo.
El soporte sobre el que se apoya el núcleo viscoelástico es una espuma que generalmente se denomina HR (High Resilience) y aporta firmeza final al colchón. Existen distintos tipos de HR y de diferentes características. Al igual que ocurre con el material viscoelástico, estas espumaciones pueden variar en su densidad, siendo lo habitual 30-40 Kg/m3.

Dime como duermes y te diré como eres.

Según algunos científicos del Sleep Assessment and Advisory Service, cómo dormimos, podría tener una relación con nuestro carácter, nuestra personalidad. Algunas posiciones diferentes, a la hora de dormir, fueron analizadas, y se encontró bastantes similitudes en los sujetos a los que se realizó la prueba:



Agarrada a la almohada y encogida.
Es una variación de la posición fetal. Aquí la persona se agarra a la almohada en busca de una necesidad de compañía que le proporcione contacto físico, afecto y protección. Son personas que pueden sentirse solas y que están desanimadas interiormente, aunque no lo reconozcan exteriormente.
La estrella de mar.
Esta postura tiene una variante muy parecida que es la número tres, pero con los brazos hacia arriba rodeando la almohada. El que los brazos y piernas estén abiertos nos habla de apertura, de comunicación. Son optimistas, altruistas, amables, generosos con su escucha, tranquilos. Suelen ver la botella medio llena.
Boca abajo.
Dormir en esta postura está ligado a personas sociales, a menudo nerviosas, impulsivas y un poco cabezotas. Su impaciencia les lleva en ocasiones a la imprudencia, a no aceptar las críticas y a bloquearse ante situaciones complicadas. El detalle del tobillo cruzando la pierna habla del miedo a aceptar los posibles cambios.
Boca abajo piernas y brazos cruzados.
Es una postura poco frecuente y nos habla de personas cerradas, introvertidas, con miedo a relacionarse y al contacto físico. Tienen el complejo isla y son celosas de su intimidad. Se sienten solas y les resulta difícil salir de su burbuja. Tienden al resentimiento y les cuesta expresar sus emociones.
Muchas almohadas.
No es muy común, pero las personas que adoptan esta postura son inquietas, nerviosas y están en continua búsqueda de apoyo, pues tienen la necesidad de ser protegidas. Nos situamos así en la cama cuando en nuestra vida estamos desequilibrados de alguna manera y nos sentimos perdidos.
Boca arriba.
Las personas que duermen de esta manera tienen un carácter racional, controlador, están seguras de sí mismas y son desconfiadas. Racionalizan los sentimientos propios y ajenos. Tienen dificultad para mostrar sus emociones ante los otros, pues son reservados y exigentes, y además son muy curiosos y buenos observadores.
Posición fetal.
Esta postura la adopta la mayoría de la población. Identifica a personas que tienden a exteriorizar dinamismo, seguridad y confianza, pero que en realidad no son tan seguros como quieren hacer mostrar a los demás. Más bien son sensibles, tímidos y reservados. Su característica es la supervivencia a base de ocultar su vulnerabilidad.
El soldado.
Como soldados, estas personas son disciplinadas, reservadas, normativas, introvertidas y se sienten seguras con la norma. Las piernas y los brazos pegados denotan cierre, no quieren que nada exterior entre en ellos. Son perfeccionistas, poco tolerantes con los demás y con cierta tendencia a la rigidez mental.
De lado con los brazos pegados al cuerpo.
Los que adoptan esta postura al dormir suelen ser personas bastante sociales a las que les gusta estar en grupo y se integran bien. De buen carácter, les horrorizan las discusiones y huyen en todo momento de los conflictos y las confrontaciones. Son muy confiados y pecan de ingenuos.
Agarrada a la almohada y encogida.
Es una variación de la posición fetal. Aquí la persona se agarra a la almohada en busca de una necesidad de compañía que le proporcione contacto físico, afecto y protección. Son personas que pueden sentirse solas y que están desanimadas interiormente, aunque no lo reconozcan exteriormente.

martes, 27 de octubre de 2009


Que son y donde se encuentran los ácaros del polvo doméstico:
Son artropodos microscópicos que se alimentan de la descamación humana y otros productos orgánicos, se reproducen mejor a temperatura templada (25 grados) y la elevada humedad ambiente, mas del 75%, es ideal para su reproducción, (por lo tanto hay 10 veces mas ácaros en la costa donde el clima es húmedo, que en Madrid donde el clima es seco). Se encuentran fundamentalmente en los colchones, almohadas y sofás ( a los que los nosotros transmitimos el calor y la humedad adecuada además del alimento (descamación cutanea), alfombras y en general en el polvo de casa. No se encuentran en el polvo de la calle.
Aproximadamente viven tres meses, pero aún después de muertos producen enfermedades y en su vida tienen más de 80 crías. Es que son tan fuertes que se reproducen tanto en lugares fríos como en sitios calientes.

Para evitar la acumulación de estos bichitos molestos es recomendable:
Evitar las alfombras, moquetas , libros, muñecos de peluche o cualquier otro objeto que retenga el polvo.
Lavar las cortinas con frecuencia.
Tener un colchón de goma espuma o muelle.
Que las mantas sean de acrílico y las sabanas de hilo , tergal o algodón (la lana o las plumas favorecen el crecimiento de los ácaros).
Aspirar el colchón con frecuencia.
Limpiar las sabanas y mantas con frecuencia.
Lavar la ropa de cama y la almohada con agua caliente a unos 55-60 grados y en ciclo largo de lavado, luego dejar secar al sol.
Que la almohada sea de miraguano, goma espuma, látex. Nunca de lana o plumas.
Evitar tener animales, estos favorecen el crecimiento de ácaros.
Comprar fundas para colchón y almohadas anti-ácaros, que no permiten el paso de los ácaros.

lunes, 19 de octubre de 2009

Colchones VIscoelasticos en La Casa de Laura


El colchón es una pieza almohadillada y flexible que se coloca sobre la cama y se utiliza para dormir. El colchón relleno de lana llegó a Europa tras las Cruzadas, cuando los europeos adoptaron la costumbre árabe de dormir sobre cojines. En español el nombre deriva del latín culcĭta, colcha, cobertura de cama.